Rutinas Matutinas

Actualizado: mar 11


Pasaron varios años de mañanas caóticas antes de que pudiera desarrollar la rutina matutina que llevo en el presente. Seguramente de aquí a un par de meses o semanas la misma continúe cambiando, como todo en la vida, pero ya conozco las bases de lo que necesito para empezar el día con el pie derecho.

Primero, soy bastante consistente con las horas en las que me levanto. Desde finales del otoño y ahora durante el invierno, amanece más tarde y se me hace más difícil levantarme a las 6:00am como solía hacer durante la primavera y el verano. Para mi fortuna ambos de mis trabajos tienen horarios de entrada flexibles, lo que me ha permitido en estas últimas semanas levantarme una hora más tarde sin afectar mis labores. Sé que esta no es la realidad de muches; es por eso que pienso que cada une de nosotres debe explorar cuáles son nuestras posibilidades siendo gentiles con nosotres mismes y conscientes de qué podemos o no hacer con nuestro tiempo.


Con eso dicho, me levanto y lo primerito que hago es darle comida a mi gatito que en las mañanas siempre está súper hambriento y de no atenderle seguramente no podré caminar sin que se me cruce entre los pies. Estando en la cocina pongo a calentar agua. Luego me aseo y tomo notas sobre mis ciclos siguiendo las tablas guía del Método Sintotérmico. (Sobre mi rutina facial y el método puedo escribirles después si les interesa.)


Cuando termino en el baño ya el agua está caliente y me preparo una tasa de 100% cacao. Tomar cacao en las mañanas en lugar de café ha sido el cambio más significativo que he notado desde hace varias semanas. Entonces preparo el setting donde realizaré mis prácticas. Para esto, pongo mi mat de yoga, mi libreta de intenciones, mi taza de cacao, las cartas de oráculo si deseo trabajar con ellas y una pluma para tomar notas. A veces enciendo una vela o un incienso para verdaderamente entrar en ambiente y concentración. Antes de tomar mi cacao hago un breve rezo de gratitud o simplemente medito en silencio junto a esta hermosa medicina de amor.

Luego en mi librera de intenciones escribo o dibujo algo que se haya despertado en mi durante esos minutos bebiendo en silencio. Esta práctica la comencé gracias al curso de Rituals Around Creativity de Caro Arévalo (@cafeinacoli) y la he mantenido desde entonces, es una verdadera satisfacción. Si voy a trabajar con el oráculo, tomo una carta y medito sobre su significado, lo internalizo para tenerlo presente durante mi práctica de movimiento y el resto del día.

Entonces comienzo a moverme y a calentar, desde el solsticio estoy tratando de mantener consistencia en este aspecto, incorporando distintos asanas de yoga pero sin ser muy estricta conmigo, más bien escuchando mi cuerpo y cómo se siente en esa mañana. Hay días en los que busco una rutina completa online para coger un buen boost de energía, y otros en los que con 3 saludos al sol estoy bien.

Para cuando he terminado con todo esto, Mochi ya acabó su plato de comida y es la hora de la expansión. Siendo un gatito casero decidí por lo menos una o dos veces al día sacarlo a explorar. Entonces me acompaña a saludar a las plantas, echarles agua y ver que tal están en este día. Jugamos un poco en el patio, cuando ya se pone muy bandido y se me quiere escapar por el portón es hora de regresar. El gato toma su siesta, yo preparo mi desayuno y me siento blissfully en la cocina. Este es el momento en el que me permito tomar el teléfono para entrar a las redes, leer mensajes o mails. Puede que vean stories de mis rutinas matutinas, pero ojo no entro a scroll por las redes hasta después de hacer toda esta rutina y ese creo que es el detalle más importante. Tener por lo menos 1.5 o 2 horas tempranito sin contacto con el exterior es lo que me permite conectar conmigo misma sin distracciones.

Descubrí que coger el celular y empezar a scroll una vez se apaga la alarma me hacía perder mucho tiempo, además me exponía a una sobrecarga de información que no necesito a esta hora del día. También soy flexible conmigo, el orden de los pasos puede variar, hay mañanas en las que no me da tiempo de hacer rutinas de yoga o atender a las plantas y eso está bien, entonces procuro hacerlo en la tarde cuando regrese a casa y no pasa nada.


Tomar este tiempo para mí ha sido un acto revolucionario de amor propio. Me ha ayudado a ser más receptiva y a tener una mejor disposición para el resto del día. Espero que si tienen la oportunidad busquen aquellas actividades sencillas que le traigan calma, seguridad y alegría para comenzar sus días.


Déjenme saber cuales son sus tips para una buena mañana en los comentarios, me encantaría leerles.


Como siempre les abrazo.

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