Más allá de lo que traigo puesto hay una historia



Desde hace más de un año tomé una decisión que le ha dado un giro a mi vida; no voy a comprar ropa nueva a menos que sea absolutamente necesario y/o indispensable. Nada es lo mismo desde entonces.


En Puerto Rico, las tiendas de segunda mano y las tiendas vintage son un mercado que está emergiendo lento, pero seguro. Cada vez veo más gente que muestra interés por cambiar a una forma de vestir fuera de los estándares del Fast Fashion. Definitivamente, este es un tema que, en lo personal, me captura y del que derivan muchas discusiones. Por ahora les comentaré cómo ha sucedido esta transición para mí, comenzando con un poco de background story.


Mi hermana mayor y yo nacimos en Alemania, donde las tiendas de segunda mano son algo muy común (estamos hablando de los años ´90s). Mi madre aprendió costura cuando era joven en la escuela de costura Carlota Alfaro, durante los años 80´s. Desde pequeñas vestíamos con piezas cocidas por ella. En mi caso particular, teniendo una hermana cinco años mayor que yo, era usual que las piezas de ropa que a ella no le quedaran, dentro de poco las vistiera yo. Mi madre también, tiene un talento particular por preservar la ropa. En mi casa las piezas delicadas se lavaban a mano, las manchas se atacaban con diversos métodos, desde baños de agua hirviendo tendidas al sol y viento. Prendas que en otras manos no durarían ni dos años, con nosotras podían pasar una década sin desmerecer.


Pienso que nuestra crianza, tuvo un rol importante en cómo vivimos ahora en la adultez. Por ejemplo, los tan amados Tote Bags que ahora son un must y se han convertido en un accesorio súper trendy, es algo que hemos visto en mi casa toda la vida. Al venirnos a PR mi madre trajo más de una docena de tote bags en la mudanza y hacíamos compra en el supermercado con ellas desde principios del 2000. De niña me preguntaba por qué éramos las únicas en el super que no usaban bolsas plásticas, pero para nosotras era algo normal. ¿Hoy? Bueno, hoy los tote bags son mi go to bolso, cartera y método de branding. Entonces, cuando establecieron la ley que prohíbe bolsas plásticas en los comercios, a mi hermana y a mí no se nos hizo complicado acostumbrarnos.


Cuando aprendí lo que realmente ocurre detrás de las grandes cadenas de ropa en la actualidad, supe que tenía que hacer un cambio y de cierto modo regresar a lo que en nuestra niñez nos funcionó tan bien. Sé que para muchos de ustedes lectores, este no ha sido el caso, no han crecido viendo estas alternativas o no eran accesibles aquí en Puerto Rico hasta hace pocos años, es por eso que me llena de alegría que estén leyendo este artículo, porque demuestra que están dispuestos a desaprender patrones y estilos de vida que ya no van acorde con sus necesidades ni las del ambiente. Recuerden que es todo un proceso e informarse es el primer paso, gracias por estar aquí, así pues empecemos con la serie.





Pt.1 Rompiendo la burbuja del Fast Fashion


Comienzo por aclarar un detalle, pasar frente una vitrina con un hermoso vestido en menos de $15 o un letrero de SALE 70% OFF y hacerse de la vista larga es algo que requiere disciplina y una gran convicción, han sido dos herramientas, esas son dos herramientas que no han faltado en mi totebag de la vida.


Los que me conocen saben cuánto amo la ropa, los accesorios y todo aquello que nos permite expresar nuestra personalidad o nuestros gustos por medio de nuestra vestimenta, pero al mismo tiempo amo la naturaleza y su preservación es para mí una de las cosas más importantes en la vida. Así que decidí no sacrificar mi gusto por la moda, sino cambiar mi forma de consumirla y poder continuar expresando mi estilo, causando el menor impacto posible a mi Pachamamita hermosa.


Navegando por Youtube me encontré con una lista de videos TEDtalks (venga, también amo los videos TED y les dejaré los enlaces al final del artículo) donde se hablaba sobre el Fast Fashion, término que en ese momento aún no conocía y cuando aprendí de lo que se trataba, me convencí por completo que no debía seguir siendo parte de esa industria. Fast Fashion según Oxford Dictionary se define como: inexpensive clothing produced rapidly by mass-market retailers in response to the latest trends.


¿Cuál es el problema con que exista ropa económica producida en cortos periodos de tiempo para suplir la demanda de las últimas tendencias?

Bueno, son muchos los problemas en realidad, pero entenderlo brevemente acá les dejo cuatro puntos:

  • Tiene un impacto negativo en el medio ambiente a lo largo de todas sus etapas (producción, distribución y desecho de la ropa)

  • Explotación laboral que atenta contra los derechos humanos de trabajadores en diversos países (ej. China, Pakistan, India, etc.)

  • Aumento desmedido de piezas de ropa que terminan en los vertederos

  • Contaminación de cuerpos de agua y producción de gases de efecto invernadero


La lista continúa pero ya con esto tenemos suficiente para querer hacer un cambio. Por eso comienzo esta serie de artículos donde les traeré datos sobre investigaciones que validan el desastre ambiental que la industria del Fast Fashion provoca, consejos sobre pequeños cambios que podemos hacer en nuestro diario vivir para contribuir lo menos posible a este problema y abrir espacios de diálogo entre todes.


Primero, si tienes tiempo (lo cual es muy probable dado a la cuarentena por COVID-19) aquí va una lista de enlaces a youtube a modo de introducción a este tema.


https://www.youtube.com/watch?v=5r8V4QWwxf0


https://www.youtube.com/watch?v=ni9gQn5rsLA


https://www.youtube.com/watch?v=BiSYoeqb_VY


https://www.youtube.com/watch?v=mKPB0uW4cto


con estos cuatro videos creo que se despertará tu curiosidad por aprender más, entonces prepárate para binge watch todos los videos informativos que desees, sin estresarte claro, queremos que este sea un proceso calmado y consciente. Cuando te sientas liste, vuelve por acá para continuar con la serie de artículos que estaré publicando para ti en los próximos días.


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