Anidar; creando un espacio vivo


Las pocas personas que han venido a mi nueva casa, siempre en algún momento de sus visitas hacen comentarios no solo sobre cómo se ve, sino cómo se siente.


Personalmente, me gusta pensar que mi casa está viva, porque yo habito en ella. También pienso que es mi espejo, pues es fácil saber mi ánimo al observar mi espacio. Por último siempre termino pensando que si yo fuera una casa, sería esta casa, porque puedo verme en cada detalle de ella. Estar aquí ha sido para mí, y lo es para sus visitantes, una experiencia. Cuando me propuse mudarme al segundo nivel de esta propiedad, lo hice teniendo en mente que intentaría hacer todas las reparaciones y decoración yo misma. Obviamente, si han visto mis stories habrán notado que en las brigadas siempre han habido manos para apoyarme, mayormente en el exterior y aunque aún falta mucho por hacer, se ha adelantado bastante. Sin embargo el espacio interior es en el que me he enfocado con mayor atención y es por esto el lugar donde es más visible mi huella.


Después de estar cerrado por más de un año, en la primavera del 2019 comencé a darle un poco de cariño al lugar, con la intención de que fuera mi estudio para trabajar con los yuyus... fast-forward para la primavera del 2020 tras regresar de mi sabático en Europa, decidí convertirlo en mi hogar. Pocas cosas me han traído una alegría semejante a esta.

Ha sido una evolución y una escuela. He aprendido tanto sobre las cosas de las que soy capaz cuando me permito ir a mi ritmo, con calma pero con seguridad. No les niego que mi Luna en Virgo en muchos momentos entró en crisis porque quería ver progresos con mayor velocidad, pero este año me ha enseñado a que el tiempo es el que es y “no amanece más pronto solo porque te levantes más temprano”. La prisa y el ajetreo no llevan a ninguna otra parte que no sea la desesperación.


Así que hoy, 9 meses después de haberme mudado y sabiendo que aún faltan cosas por hacer les escribo este post solo para darles un poco de insight a el proyecto que ha ocupado gran parte de mi tiempo desde que volví. Estoy segura que desde este espacio nacerán tantas cosas bellas, que los yuyus que continuaré creando desde aquí serán cada vez más genuinos, porque vienen de un lugar en el que lo que se siente es paz y amor.

Tengo muchos sueños para este espacio, no sé si todos se cumplirán, creo que dependerá por un lado del destino y por otro de mi esfuerzo, pero mi compromiso es real y mis pasos firmes. Al tiempo que veo cómo mis plantas crecen en belleza, así crezco yo y así está llena de vida mi casa, palpitante, colorida y cambiante.

Gracias, gracias, gracias vida por esta gran fortuna.

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